Los germinados son alimentos vivos y
esto aumenta su valor nutricional que se mantiene intacto hasta el momento en
que se come. Su riqueza en enzimas, clorofila, aminoácidos, minerales,
vitaminas y oligoelementos vivos los convierte en alimentos completos que
contribuyen a corregir las carencias de la alimentación moderna
Al germinar muchas semillas -de cereales
o leguminosas- se convierten en un alimento fácilmente asimilable porque
liberan todos los nutrientes encapsulados y mejoran el valor nutricional de la
propia semilla, de la planta o del fruto a la que hubiera dado lugar.
Los brotes son un alimento pre digerido,
por lo tanto ayudan a su propia digestión, adecuado para estómagos delicados y
permiten al organismo que descanse y se regenere.
El brote entero puede comerse,
incluyendo las raíces y hojas. Son sencillos de preparar, mejor consumirlos
crudos, porque la cocción destruye gran parte de su contenido nutricional. Se
comen crudos en ensalada, salteados, en tortillas o formando parte de diversos
platos cocinados, en estos se recomienda añadirlos al final para que no pierdan
sus propiedades.
Información Nutricional:
• Aminoácidos esenciales. Los
germinados, especialmente de legumbres, proporcionan al organismo proteínas
completas que se transforman en los ocho aminoácidos esenciales. La falta de
uno sólo de estos compuestos puede favorecer la aparición de alergias,
debilidad, mala digestión, deficiencias en la inmunidad o envejecimiento
prematuro de las células.
• Vitamina C. Una de las sustancias que
más aumenta por efecto de la germinación. Los brotes de trigo, lentejas, soja,
garbanzos y judías son excelentes fuentes de esta vitamina, por ejemplo la soja
germinada incrementa su contenido en vitamina C hasta un 100% y los brotes de
trigo en un 600% en sólo 5 días.
• Beta carotenos (pro-vitamina A). El
germinado de alfalfa, por ejemplo, contiene más beta carotenos que el tomate o
el pimiento verde y muchas frutas. Los germinados de col y de guisantes también
son excelentes fuentes de esta vitamina esencial para el crecimiento, el
desarrollo, la buena vista y el aparato reproductor.
• Vitamina B: La tiamina (B1), la
riboflavina (B2) y la niacina (B3) son abundantes en los germinados de alfalfa,
trigo, girasol, centeno y sésamo. Contribuyen al buen funcionamiento del
sistema nervioso.
• Vitamina E. Esta vitamina actúa como
antioxidante celular, es un excelente protector del corazón y un buen
tonificante. El trigo germinado llega a incrementar hasta tres veces su
contenido
• Vitamina K. Posee propiedades
coagulantes, se encuentra en la alfalfa germinada.
• Clorofila. Las semillas germinadas que
más clorofila sintetizan son las de trigo y las de alfalfa. La clorofila es
absorbida directamente por la sangre a través del sistema linfático, en el
torrente sanguíneo activa el metabolismo celular, mejora la defensa,
resistencia, capacidad regeneradora de las células, y la respiración, entre
otras propiedades, potencia los procesos naturales de curación, depura la
sangre, frena las infecciones y equilibra la relación ácido-base en el
organismo
• Calcio. Los germinados de sésamo
proporcionan abundante calcio, también son excelentes fuentes de este mineral
los brotes de almendra, girasol, alfalfa y garbanzo.
• Potasio. Se encuentra en los brotes de
almendras, sésamo, girasol, soja y judías.
• Hierro. Contienen en cantidades
importantes los brotes de alfalfa, fenogreco, lentejas, soja roja y soja verde
• Oligoelementos. Los germinados
contienen oligoelementos como el yodo, el zinc, el selenio, el silicio, el
cromo y el cobalto.
• Enzimas. Cuando se comen crudas las enzimas
de las semillas germinadas -llamadas diastasas- facilitan la digestión de la
fibra, las proteínas y las grasas.
• Digestivos, nutritivos y de bajas
calorías: Aportan muy pocas calorías, por ejemplo 100 grs. de brotes de soja:
30 calorías.

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